Aquí tenemos a Dexter simulando ser un perro-saco, la verdad que es un santo, puedes hacer lo que quieras con él sin que diga ni mu, su único problema, como muchos sabréis es la jodida ansiedad que tiene, pero que esperemos se le vaya yendo poco a poco.

Saludos de los tres.

Saludos de los tres.
11 de febrero de 2010 a las 10:25
Mira que majo sale el tío que está debajo del perro